Fuente: “Ya no seas Codependiente“
Melody Beattie
Generalidades
Los codependientes pueden:
• Pensarse y sentirse responsables de otras personas, de los sentimientos, pensamientos, acciones, elecciones, deseos, necesidades, bienestar, malestar y destino final de otras personas.
• Sentir ansiedad, lástima y culpa cuando otras personas tienen algún problema.
• Sentirse obligados a ayudar a esa persona a solucionar el problema, por ejemplo, al ofrecer un consejo no pedido, con una ráfaga de sugerencias o remendando sentimientos.
• Anticipar las necesidades de otras personas.
• Preguntarse por qué los demás no hacen lo mismo por ellos.
• Descubrirse diciendo sí cuando en realidad querían decir no, haciendo cosas que no querían hacer.
• No saber qué quieren o qué necesitan y, si lo saben, decirse a sí mismos que lo que quieren y necesitan no es importante.
• Tratar de complacer a otros en vez de a sí mismos.
• Serles más fácil sentir y expresar ira acerca de las injusticias cometidas contra otros que por las injusticias cometidas contra ellos mismos.
• Sentirse más seguros al dar.
• Sentirse inseguros cuando alguien les da a ellos.
• Sentirse tristes porque pasaron sus vidas enteras dando a los demás y nadie les dio a ellos.
• Sentirse atraídos por gente necesitada.
• Sentirse aburridos, vacíos y sin valor si no tienen una crisis en su vida, un problema que resolver o alguien a quién ayudar.
• Abandonar su rutina para responder o para hacer algo por alguien.
• A veces suelen comprometerse en exceso.
Baja autoestima
Los codependientes tienden a:
• Provenir de familias atribuladas, represoras o disfuncionales.
• Culparse a sí mismos por todo.
• Criticarse a sí mismos por todo, aún por su manera de pensar, de sentir, de verse, de actuar y de comportarse.
• Rechazar cumplidos o halagos.
• Sentirse diferentes que el resto del mundo.
• Sentir que no son suficientemente buenos.
• Sentirse culpables por gastar dinero en sí mismos o por hacer cosas innecesarias o divertidas para sí mismos.
• Temer al rechazo.
• Tomar las cosas personalmente.
• Haber sido víctimas de abuso sexual, emocional o físico, de negligencia, abandono o alcoholismo.
• Tener miedo de cometer errores.
• Preguntarse por qué les cuesta tanto trabajo tomar decisiones.
• Esperar de sí mismos hacer todo perfectamente.
• Preguntarse por qué no pueden hacer hada a su entera satisfacción.
• Tener una gran cantidad de “yo debería”.
• Creer que nunca les pasarán cosas buenas.
• Desear que otras personas los estimarán y los amarán.
• Tratar de probar que son lo bastante buenos para gustarle a los demás.
• Conformarse con sentir que los necesitan.
Obsesión
Los codependientes tienden a:
• Sentirse terriblemente ansiosos por los problemas y por la gente.
• Preocuparse por las cosas más absurdas.
• Pensar y hablar mucho acerca de otras personas.
• Perder el sueño por los problemas o la conducta de otros.
• Nunca encontrar respuestas.
• Sentirse incapaz de dejar de hablar, de pensar y de preocuparse acerca de otras personas o de problemas.
• Abandonar su rutina por estar tan afectados por alguien o por algo.
• Enfocar toda su energía en otras personas y problemas.
• Preguntarse por qué nunca tienen energía.
Dependencia
Muchos codependientes:
• No se sienten felices, contentos ni en paz consigo mismos.
• Buscan la felicidad fuera de sí mismos.
• Se sienten terriblemente amenazados por la pérdida de cualquier cosa o persona que según ellos les proporciona felicidad.
• No sintieron amor ni aprobación por parte de sus padres.
• No se aman a sí mismos.
• Creen que otras personas no pueden amarlos.
• A menudo buscan amor de gente que es incapaz de amar.
• Relacionan el amor con el dolor.
• Centran sus vidas alrededor de otras personas.
• Pierden interés en sus propias vidas cuando aman.
• Se preocupan de que los demás los dejen.
• No creen que ellos pueden cuidar de sí mismos.
• Se quedan varados dentro de relaciones que no funcionan.
• Toleran el abuso para sentir que la gente los sigue amando.
• Se sienten atrapados en las relaciones.
Codependencia
Si bien no existe un único criterio para definirla, se puede comenzar diciendo que se trata de una forma patológica de relacionarse, sobre todo con los seres más queridos.
Es una forma de confusión afectiva que se caracteriza por confundir los límites de cada uno y de avanzar sin control sobre la subjetividad del otro, tratando fundamentalmente de “incidir” en su comportamiento, de “controlar” la vida de esa persona, es en definitiva una actitud de obsesión y compulsión hacia el control de otros y de las relaciones en general.
Algunos estudios nos dicen que:
▪ Una persona codependiente es aquella que ha permitido que la conducta de otra persona le afecte de forma insana, y que está obsesionada con controlar la conducta de esa persona.
▪ La codependencia es el sufrimiento emocional y la conducta autodestructiva que surge al enfocarse en los deseos, necesidades o acciones de otra persona.
▪ Usamos la conducta codependiente cuando nos obsesionamos tanto con la vida de nuestro ser querido que escondemos nuestros propios sentimientos y descuidamos nuestras necesidades.
▪ La codependencia es una enfermedad cuya característica principal es la falta de identidad propia.
▪ La persona codependiente está obsesionada con otras personas y tiende a ser controlador, hostil, manipulador, indirecto y provoca culpa en otros.
▪ La persona codependiente reacciona excesivamente o muy poco, pero no actúa tomando el control de sí misma.
▪ La persona codependiente puede llegar a depresión, enfermedad física o suicidio.
Cuestionario de codependencia
Responde al cuestionario con sí o no.
1. ¿Te comprometes demasiado?
2. ¿Te ves forzado ayudar a otros a resolver sus problemas? (por ejemplo, ¿ofreces consejos que no te piden?)
3. ¿Te sientes demasiado responsable de los sentimientos, pensamientos, acciones, necesidades y bienestar de otros?
4. ¿Te enorgulleces de crear calma en una situación caótica?
5. ¿Tratas de complacer a otros y nunca a ti mismo?
6. ¿Te cuesta trabajo expresar tus sentimientos?
7. ¿Tienes dificultad en completar un proyecto? (llevarlo a cabo de principio a fin)
8. ¿Tienes dificultad para divertirte?
9. ¿Creciste en medio de demasiados “deberías”?
10. ¿Tiendes a ignorar problemas y pretendes que no existen?
11. ¿Creciste en una familia problemática, reprimida, químicamente dependiente o disfuncional?
12. ¿Sientes que si no eres productivo no vales?
13. ¿Te sientes incómodo cuando te alaban?
14. ¿Te sientes atrapado en las relaciones?
15. ¿Quisieras tener más tiempo para ejercicios, aficiones o deportes?
16. ¿Dices muy seguido que ya no tolerarás más ciertas conductas de otras personas?
17. ¿Te sientes a menudo “loco” y ya no sabes qué es ser “normal”?
18. ¿Te sientes muy ansioso por un cambio o promoción en el trabajo?
19. ¿Mientes o exageras, cuando sería igual de fácil decir la verdad?
20. ¿Buscas constante aprobación y afirmación?
21. ¿ Tienes miedo de tu propia ira?
22. ¿Buscas personas necesitadas para ayudarlas?
23. ¿Tratas de guardar tus sentimientos para ti mismo y poner buena cara?
24. Cuando tienes pereza, ¿te excusas?
25. ¿Llegas siempre tarde a citas, reuniones, etcétera?
26. ¿Te sientes cansado y sin energía?
27. ¿ Sientes que si no te llevas bien con tu superior es tu culpa?
28. ¿Te disgusta tomar cualquier riesgo?
29. ¿Tiendes a gastar el dinero compulsivamente, comer más de lo debido, tomar tranquilizantes, fumar, trabajar en exceso, o beber demasiado?
30. ¿Has perdido el interés en el sexo?
31. ¿Tienes frecuentes problemas médicos con colitis, úlceras, hipertensión, asma, dolores de cabeza o de espalda?
32. ¿Te accidentas frecuentemente?
33. ¿Tienes miedo al abandono , a la soledad, al rechazo?
34. ¿Tiendes a menospreciar los problemas, a racionalizarlos y frecuentemente dices, “sí, pero…”?
35. ¿Te encuentras frecuentemente culpando a otros?
Si tu calificación es mayor de cinco repuestas afirmativas, puedes considerarte una persona codependiente.
(Fuente: Quiero Ser Libre , Manual de trabajo,28-29)
Compilación por Psic. Ma. Elena Bojórquez.
Nota del paciente:
Cada punto y casi cada pregunta del cuestionario dieron en el clavo como parte fundamental de mi personalidad. Ya alguna vez había sospechado que yo podía ser una persona codependiente, pero ahora vaya que tiene más sentido.
Esta obsesión por querer controlar todo lo que sucede a mi alrededor, querer anticiparme, sentir que debo saber qué hacer y cómo resolver cada obstáculo y cada decepción y cada desplante y cada cumplido, todas y cada una de las reacciones de las personas deben estar anticipadas en mi mente.
Debo prepararme constantemente porque, aunque no lo puedo controlar, haré todo lo posible. Y eso es agotador.
Necesito soltar el control de las demás personas. Dejarlas ser, darme mi espacio, mi lugar, sin preocuparme si les voy a gustar o no. Suena fácil, pero también puede resultar un reto, ya que se necesita redirigir un montón de flujos de energía.